Estancamiento económico. Pérdida del Tren del Futuro

Tabla de contenido

Aspectos económicos

 

El objetivo de este artículo es exponer, con un análisis muy básico, la evolución de la economía de la Comunidad de Andalucía (CA) desde la entrada en la Comunidad Económica Europea (CEE) y su impacto en la Región de Granada, así como otros factores que han influido en la situación de estancamiento económico actual.

Observamos que las oscilaciones del ciclo económico impactan de forma muy significativa en los valores de los indicadores analizados.

La tremenda alza de la Tasa de Paro es una buena prueba de uno de los problemas más graves: la cronificación del Paro en la CA.

Ni en un largo período de bonanza económica de 21 años (1986-2007) se consiguió reducir su Tasa de Paro por debajo del 14% (Tasa media en España 2007: 8,6%)

Otro dato que puede reforzar la afirmación anterior es que la Tasa de Paro del 3er. Trim. del 2019, continúa siendo muy superior a la Tasa de 1986 (+de 7 puntos), a pesar de la significativa recuperación del PIB per cápita que supera el nivel de 1986 (ver tabla anterior)

A nivel comparativo con el resto de CCAA españolas las oscilaciones del ciclo económico no han supuesto ninguna mejora para la CA. Cabe decir pues, que durante el período estudiado de 33 años, la CA sigue en el furgón de cola sólo superando a Extremadura.

Los indicadores de la Región de Granada tienen valores muy parecidos a los de la CA, dado su intrínseca relación.

El Tren del Futuro pasa y no nos subimos a él.

Comunidad Europea (CE)

 

La entrada en la Comunidad Europea (CE) fue un logro importante para España y para toda su población. Fue la integración en una sociedad que perseguía y persigue unos valores que han de ser comunes para todos. Entre ellos, la igualdad, la solidaridad, etc

Para ello la CE tiene establecidos unos mecanismos de ayuda económica a los países o regiones que están por debajo de ciertos umbrales de riqueza. Son los llamados Fondos Europeos, gestionados por diferentes Organismos dependientes de la CE y que se distribuyen bajo diferentes conceptos (de Cohesión, de Desarrollo, Social, etc)

Desde su adhesión a la CE, España se ha visto beneficiada de este viento de cola y, especialmente Andalucía, al estar catalogada entre las regiones europeas más pobres (como “zona menos desarrollada” (3), al tener su PIB por debajo del 75% de la media europea) se han recibido fondos europeos para diferentes conceptos desde 1986, a una media anual de 3.000 M€, que totalizan en el año 2016 la cifra redonda de 100.000 M€

(3) únicamente subió un escalón durante un breve tiempo a “región en desarrollo”, pero la entrada de países nuevos en la CEE, hizo que volviera a la situación anterior, al no cumplirse los parámetros exigidos para mantenerse.

Observar que el PIB de Andalucía representaba en el año 2018 el 74% de la media de España y el 56% de la media de la CE.

Ya lo advirtió la misma CE en uno de sus informes, anunciando que “Andalucía estaba «estancada» en su crecimiento pese a los miles de millones que Europa estaba invirtiendo” (ver ABC 18.09.18)

No sólo la CE lo pone de manifiesto, también la Fundación de las Cajas de Ahorro,

mientras que el PIB de Andalucía ha crecido sólo un 5% desde 2006, año previo a la crisis; el de España se incrementó en un 10% en ese mismo período y el europeo en un 21%. Nos quedamos atrás, sin lugar a dudas”

También lo subraya un informe del BBVA Research, indicando que

“la renta per cápita en Andalucía es inferior al 75% de la media española, una situación similar a la de 1955 ¿Por qué sucede ésto si la comunidad autónoma ha recibido desde 1986 más de 100.000 millones de euros de fondos europeos? “

¿Habrá otro Tren del Futuro? ¿Qué solución puede tener?

 

Aspectos políticos

 

Este flujo continuado de dinero europeo debería haber servido a los gobernantes de la CA para conseguir mejorar los ratios económicos citados.

Ésto no ha sido así y esta entrada masiva de fondos no ha contribuido a la potenciación de un tejido empresarial necesario para la creación de un empleo de calidad y salarios más elevados.

Se ven implicados en este estancamiento económico, todos los niveles de gobernantes. Desde la misma Junta de Andalucía y sus consejeros, Diputaciones Provinciales y Alcaldías de las ciudades que, cada uno dentro de sus posibilidades, no ha sabido, o no ha podido implementar políticas activas de empleo estable que contribuyeran al bienestar común y al relanzamiento de la economía.

Cabe resaltar, a más inri, que la CA ha tenido un gobierno monocolor desde el inicio de la democracia (y que España ha estado gobernada por el mismo partido durante casi 22 años). La estabilidad política y la sintonía con el gobierno de la nación hubiera podido y debido de facilitar el análisis de las inversiones públicas más necesarias para el territorio en cada momento, así como la toma de decisiones, para dar solución a problemas estructurales de la economía, de las infraestructuras y del mercado laboral.

Los sucesivos gobiernos monocolor han gozado de tiempo más que suficiente para elaborar y aplicar planes estratégicos a medio y largo plazo que redundaran en el bien común, en incrementar la riqueza de la región acorde con su potencial, que lo tiene.

Por otra parte, la sociedad misma parece que se ha ido conformando con su papel de comparsa de los gobernantes, sin osar a reclamar lo que en fundamento les pertenece, sin alzar la voz en los medios de comunicación, sin manifestarse masivamente exigiendo unas políticas que los citados gobernantes no han aplicado.

Dónde está la sociedad civil que reclame y exija?

Lo explica muy acertadamente el escritor José A. Delgado Molina en su libro Granada, de Reino a Región Vasalla:

“la ciudadanía normalmente adormecida de Granada tiene una capacidad de movilización similar a la de cualquier otra zona de España. Si la ciudadanía tiene esa capacidad de protesta ante problemas nacionales, ¿por qué no la expresa ante problemas más específicos de Granada? La respuesta a esta pregunta podría estar en el bajo perfil de aquellos que deberían actuar como líderes a escala granadina”

Es muy posible, al igual que ha sucedido en otras regiones de España, que de surgir un movimiento político regional, o local, que sea capaz de agrupar el sentimiento de la Región de Granada, éste pueda tener voz y voto en los Organismos Políticos y pueda aglutinar toda esta fuerza contenida de la ciudadanía, ahora adormecida…

Éste puede ser el Tren del Futuro: #RegiónDeGranada.

Conclusiones

 

La Comunidad Autónoma de Andalucía, y por ende la Región de Granada, sufre un estancamiento económico crónico debido a múltiples factores, destacando

  • La falta de aprovechamiento efectivo de los flujos de dinero europeo, para que redunden en una mejora de la economía y a la potenciación de un tejido empresarial necesario para la creación de un empleo de calidad y salarios más elevados.
  • La priorización de las inversiones públicas más necesarias para el territorio en cada momento, para dar solución a problemas estructurales de la economía, de las infraestructuras y del mercado laboral.
  • Aunque pueda resultar una obviedad, cabe recordar que en el estancamiento de la economía están implicados todos los estamentos políticos gobernantes (Junta de Andalucía y sus consejeros, Diputaciones Provinciales y Alcaldías)

Un aspecto esperanzador sería la aparición de un movimiento político regional, o local, que fuera capaz de agrupar el sentimiento de la ciudadanía de la Región de Granada y obtener representación parlamentaria en los Organismos Públicos para, en un futuro no lejano, poder emprender el camino hacia la consecución de una Nueva Comunidad Autónoma.

1910 mapa de ferrocarriles

Como colofón se puede afirmar que Andalucía lleva muchos años Perdiendo el Tren del Futuro.

¿Hasta cuándo?

La solución: #RegiónDeGranada.

Asociación por la Región de Granada

Enero de 2020

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