Fray Hernando de Talavera
El 14 mayo 1507 falleció en Granada Fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, confesor y consejero de la reina Isabel la Católica.
Según Bermúdez de Pedraza, era extremadamente flaco, «incansable en el trabajo, largo de obras y dulce de palabras».
Se acercó a los moriscos en su lengua, respetando sus costumbres y hasta permitiendo su música y sus canciones en las Iglesias. Aplicó una política de conversión respetuosa sin coacciones, para mejor entendimiento entre las dos culturas, impidiendo que la Inquisición (a la que se oponía) se estableciera en Granada.
En 1505, fallecida la reina Isabel, su protectora, fue apresado, junto a sus amigos y familiares, y acusado de herejía. Como consecuencia del proceso, del que resultaron todos absueltos, el inquisidor de Córdoba fue depuesto de su cargo.
La paciencia con la que sufrió el juicio acrecentó su reputación de santidad: se le llamará ‘arzobispo santo’ y ‘alfaquí santo’ por la población musulmana, dada su vida intachable, celo apostólico y humildad casi ascética.
Fue enterrado en la primera Catedral de Granada que después sería iglesia del Convento de San Francisco Casa Grande, luego Capitanía y actualmente sede del MADOC. Actualmente se encuentra enterrado en la cripta de la catedral de Granada.
En 1517, fueron trasladados sus restos mortales a la Capilla lateral, junto al altar mayor, de la iglesia del Sagrario, en un sepulcro de mármol costeado por el Conde de Tendilla, donde reposan actualmente desde entonces. Por todos estos motivos se abrió expediente de beatificación en 2017 para este gran hombre y humanista.

Asociación por la Región de Granada
Mayo 2020